Los recortes del gobierno, -nos
dice Rajoy y su tribu-, son inevitables y consecuencia de la mala gestión del
gobierno anterior y de que los españoles hemos vivido por
encima de nuestras posibilidades.
Y el caso es que mucha gente, que sólo utiliza
la televisión y poco más, -medios de comunicación que comulgan y difunden los
mensajes de gobernantes y poderes fácticos-, se está creyendo todo esto. Y
cuando el gobierno habla, incluso se tranquilizan, convencidos de que las
medidas tomadas son dolorosas pero necesarias.
Quiero desmantelar este
argumento facilón que incide de forma directa a esa parte de nuestra mente que
quiere tranquilizarse y ver las cosas de una determinada manera. Me estoy
refiriendo a esa parte de nuestra psicología que está dispuesta a creer que la solución
de la crisis es cercana, y por lo tanto, se traga cualquier mensaje que nos
llegue en este sentido.
Vayamos por partes, ¿Quién es el
que ha vivido por encima de sus posibilidades? ¿Nosotros, los trabajadores y
ciudadanos? Pues para analizar este asunto, ahí van algunas consideraciones y algunos
datos sobre el sistema financiero, que viene siendo rescatado desde 2007-2008,
con el dinero de los contribuyentes, a los que ni siquiera se les pregunta si
están dispuestos a apretarse el cinturón o perder sus privilegios para que los bancos no se hundan:
- · En 2007, el valor de de los activos financieros mundiales ascendía a 194 billones de dólares, es decir, el 343 % del PIB mundial. Cuando estalla la burbuja financiera en EEUU, se produce una caída de 16 billones de dólares en los mercados financieros, valor que equivale a las economías de EEUU y España juntas. En 2010, el valor total de los valores bursátiles se ha recuperado y es mayor a los valores anteriores a la crisis: 212 billones de dólares, superando en más de 3 veces y media el PIB mundial. La mayor parte del crecimiento global de los mercados se debe a la subida de las bolsas y al endeudamiento de los Estados.
- · La innovación tecnológica aplicada a las operaciones financieras, ha supuesto que la alta velocidad llegue a bolsas y mercados, provocando oleadas especulativas y traslado de ingentes cantidades de dinero de un país a otro, incluso de un continente a otro, en cuestión de milisegundos. Este trading de alta frecuencia mantiene en el ahogo y el agobio a los mercados de deuda soberana en euros. Pero es que esta alta velocidad en las bolsas, no sólo permite la manipulación de los mercados, sino que además hace prácticamente inviables la supervisión de las autoridades públicas, y la aplicación de impuestos a las transacciones financieras. Los gobiernos carecen de recursos y del personal especializado para seguir el ritmo de la innovación financiera.
- · Las bolsas, antiguamente entidades públicas, y que fueron privatizadas en los años 80, son hoy día poderosos grupos financieros, con afán de lucro y que cotizan. Son las primeras defensoras de la desregulación de los mercados financieros, puesto que esto les procura una ampliación sin límites del negocio. Además, se está produciendo cada vez más una fusión o integración de bolsas, lo que les permite reducir costes, escapar al control de cualquier gobierno, e incluso, influir aún más en gobiernos y autoridades internacionales.
- · Con la benevolencia de los gobernantes, que hacen lo que sea para que desaparezca cualquier obstáculo a los intereses financieros, la avalancha de fusiones de bolsas camina hacia una inmensa bolsa mundial, lo que permitirá la expansión de la especulación con productos financieros, acrecentando los riesgos para las economías e incrementando el poder de las finanzas sobre los Estados democráticos.
- · Pero resulta que la mayor parte de las operaciones financieras que realizan los mercados tienen lugar lejos de las bolsas reguladas. Se realizan en mercados extrabursátiles, plataformas opacas, sin ningún tipo de control, regulación, registro de las operaciones, ni información pública. Y son los mismos grandes grupos que gestionan las bolsas, los que también gestionan estos mercados OTC, mercados extrabursátiles. De ahí que se confundan con las bolsas. En estas plataformas opacas, no disponibles para los pequeños inversores, se incrementa el negocio financiero, manipulando las cotizaciones gracias a la innovación tecnológica.
- · La alta volatilidad de las bolsas no beneficia a la economía productiva. La movilidad de grandes fondos perjudica muy seriamente a la economía real. Ni ciudadanos, ni legisladores, ni gobernantes, tienen la más mínima idea de las implicaciones de los avances tecnológicos aplicados a los mercados financieros, ni de su incidencia en la fiscalidad de los países y la movilidad del dinero sucio, y tampoco tienen ni idea de hasta dónde va a llegar la libertad de los mercados .
- · Los bancos se han recuperado de la crisis, pero siguen realizando las mismas prácticas que nos condujeron a ella. En 2010, por ejemplo, los beneficios de los 1000 bancos más importantes del mundo, alcanzaron la cifra de 709 mil millones de dólares, ligeramente por debajo de los 789 mil millones de 2007, justo antes del estallido de la crisis. Es decir, los bancos, rescatados con el dinero de los contribuyentes, han crecido económicamente, mientras que los Estados se hunden cada vez más en la recesión, el endeudamiento, la austeridad y la pobreza. La banca, que ha salido reforzada de la crisis económica, tiene ahora un mayor peso en la política, la economía, los Estados y los gobiernos.
- · Desde que en los años 90, la administración Clinton eliminara legalmente las diferencias entre banca comercial tradicional y banca financiera; y desde que este modelo se copiara en Europa y en todo el mundo, la banca abandonó su papel de intermediación en la economía y se convirtió en el gran operador de los mercados globalizados del dinero. A partir de ahí, se han inventado y comercializado una innumerable cantidad de productos financieros. Y los bancos prefieren invertir en estos productos que en la economía real.
- · Los grandes bancos, que están detrás de bolsas y mercados, han invadido la economía productiva, mediante la financiarización. Esto significa que transforman en títulos bursátiles cualquier bien o servicio, como pueden ser los ahorros de sus clientes, o los préstamos que les conceden, para luego apostar en los mercados financieros. La financiarización es la responsable de que el precio de las materias primas como alimentos o petróleo, no dependan de la producción y la demanda, sino que está determinado por las gigantescas entidades bancarias. Los intercambios de instrumentos financieros en los mercados opacos son los que provocan el encarecimiento y la escasez de materias primas, por razones de especulación financiera; y está detrás, por ejemplo, de la crisis alimentaria de 2008.
- · Los bancos realizan arriesgadas apuestas bursátiles con sus propios fondos y los fondos de sus clientes, de manera que juegan en bolsa para su propio beneficio, pero corriendo riesgos por cuenta de sus clientes. Si hay beneficios gana la banca, y si no, los clientes pierden el dinero que han entregado al banco.
- · La burbuja inmobiliaria estalla por la práctica que realizan los bancos: la titulización de los préstamos hipotecarios. Los préstamos concedidos se transforman en títulos bursátiles con los que jugar en bolsa y obtener liquidez. Pero además de dinero para seguir prestando, con la titulización consiguen transferir los riesgos y difundirlos por el sistema. Esta es la razón por la que los bancos concedían préstamos de dudoso cobro. Lo que les importaba es poder fabricar títulos a partir de esos créditos. Estos títulos son sacados de sus balances hacia sociedades instrumentales radicadas en paraísos fiscales, que luego las transfieren a compradores, normalmente otros bancos, que a su vez hacen lo mismo que los demás bancos. Así, todo el sistema financiero está contaminado y sus niveles de apalancamiento (endeudamiento) son enormes, pero está oculto a cualquier regulación o control de las autoridades públicas, como se demostró con la quiebra de Lehman Brothers.
- · Por cierto, el gobierno que autorizó legalmente la titulización de hipotecas y préstamos, fue el gobierno Aznar en 1998. La titulización está detrás de la subida desorbitada del precio de la vivienda en España, y de la disparatada concesión de préstamos desde 2001. El gobierno socialista es cómplice por no detectar y cortar a tiempo el crecimiento de esta burbuja, quizás porque sabía que sería una medida tremendamente impopular en su momento.
- · Con estas prácticas, lo que hacen realmente los bancos es asumir unos riesgos que luego trasladan a los que invierten sus ahorros en títulos bursátiles. Los bancos fabrican productos financieros con el pequeño ahorro y trasladan los riesgos de impagos a los ahorradores-inversores, porque si el fracaso bancario se produce, sólo pierden los ahorradores, y si la quiebra es generalizada, cubren los riesgos los contribuyentes, rescatando a los bancos.
- · Los bancos españoles vienen siendo rescatados de una manera encubierta, mediante los llamados mecanismos de repo, por el BCE. Este auténtico rescate, orquestado por el Banco Central Europeo desde diciembre de 2007, se produce sin autorización de ningún gobierno y con la complicidad del Banco de España. El BCE, vía repos, ha inyectado liquidez en los bancos europeos. Sólo en diciembre de 2011, se prestó 1 billón de euros a 500 entidades europeas. Con ese dinero, los bancos, que han recibido el dinero al 1 %, lo invierten en valores bursátiles, entre ellos los bonos de deuda, obteniendo rentabilidades de más del 5 %. Pero además, estos bonos de deuda se depositan como garantía en el BCE para obtener más liquidez. El dinero público del BCE ha sido fuente de sustanciosos negocios para la banca europea. El BCE ha contribuido a la actual preocupante situación europea, por su funcionamiento y por la presión que hizo sobre los gobiernos europeos para que rescataran y avalaran a los bancos europeos cuando se inició la crisis financiera.
- · En 2008, y gracias a la especulación con las rentabilidades de las divisas (lo que se conoce como carry trade), los tres principales bancos islandeses quebraron y fueron nacionalizados. Gracias a las jugadas con divisas, estos bancos tenían deudas con otros bancos, fundamentalmente británicos y holandeses, por un valor que superaba en 6 veces el PIB de este pequeño país. El Banco Central de Islandía no pudo garantizar los depósitos de estos bancos, y todo el país se empobreció. Pero como Islandia pudo devaluar su moneda y los referéndums de 2010 y 2011 acordaron el impago de la deuda a los bancos de Reino Unido y Holanda, Islandia se encuentra en una situación con signos de recuperación económica, lo que no pasa con los países periféricos del euro.
- · Las jugadas con divisas, suponían a principios de 2007, un negocio bancario de alrededor de 1 billón de dólares. Todos los bancos juegan, entre ellos el Deutsche Bank. Pero la gente debería saber que esta actividad parasitaria supone un elevado grado de apalancamiento de los especuladores, es decir, de los bancos. Si las jugadas salen mal, los contribuyentes tienen que salir al rescate de los bancos para respaldar sus arriesgadas apuestas y su elevadísimo endeudamiento.
- · Para que nos hagamos una idea del nivel de endeudamiento de los bancos, en 2007, la banca de inversión estadounidense, alcanzaba una ratio de apalancamiento de 40 a 1. Lo que significa, que por 40 dólares en activos, sólo tenían 1 dólar para cubrir posibles pérdidas. ¿Quién ha vivido por encima de sus posibilidades?
- · Pero, ¿cómo es posible que nadie hable y que nadie sepa del fuerte endeudamiento de los bancos? Porque la gran banca practica la opacidad; el endeudamiento está oculto en derivados y en cuentas extracontables, que los bancos centrales son incapaces de supervisar, y que suponen un riesgo sistémico para todo el sistema. Es la banca en la sombra, la que comprende las actividades de filiales, entidades instrumentales o fondos de alto riesgo, domiciliados en paraísos fiscales, creados por los grandes grupos bancarios, con el fin de recaudar dinero emitiendo productos financieros complejos y novedosos, e incentivando la evasión de impuestos y el lavado de dinero de los negocios ilegales y de la corrupción. Las entidades domiciliadas en paraísos fiscales, han jugado un papel decisivo en el ocultamiento de la deuda excesiva de los bancos.
- · Además de ocultar la realidad, muchos grandes bancos han jugado en contra no sólo de la economía real, sino incluso de sus propios clientes. Es el caso de Goldman Sachs, que fabricaba productos financieros con el dinero de sus clientes, y luego apostaba contra ellos logrando la bajada de sus cotizaciones. El banco ganaba y sus clientes perdían.
- · Para llevar a cabo sus numerosas y criminales apuestas, los bancos espolean a sus operadores para que realicen operaciones de alto riesgo, pagándoles unas elevadas comisiones cada vez que se producen ganancias para el banco. Pero en muchos casos, estos operadores o traders, han sido acusados y procesados por ocasionar pérdidas a los bancos para los que trabajaban. Quizás el caso más conocido es el de Jerôme Kerviel que fue condenado por ocasionarle a Société Général pérdidas de 4900 millones de euros. Pero en la sentencia condenatoria se reconoce que el objetivo no era el robo, sino el hacer ganar más dinero al banco y cobrar las comisiones. Es curioso que en todos estos casos ni se contempla la responsabilidad que los directivos de los bancos han tenido en el comportamiento de estos operadores.
- · Si la banca tradicional es ya de por sí un negocio arriesgado, un Estado no podrá garantizar jamás los depósitos de los ahorradores y clientes si el banco se dedica a la especulación financiera. Aún así, los grandes bancos están seguros de que los Estados acudirán a su rescate si sus apuestas se desmoronan, porque a los grandes bancos no se les puede dejar caer, y esta es la razón por lo que la gran banca arriesga mucho más y corre riesgos que puede hacer que todo el sistema se desmorone, incluido el sistema económico y social de un país. Yo me pregunto qué intenciones guiaron a los responsables del partido popular en las fusiones de Caja Madrid con otros bancos para crear el megabanco Bankia. ¿No tendrían información privilegiada y fue utilizada para generar un banco lo suficientemente grande para que no se le pudiese dejar caer?
- · Todos los bancos participan en los mismos mercados financieros, tienen elevadas exposiciones con otros bancos por las prácticas de prestarse dinero unos a otros y en largas cadenas, hacen un uso fraudulento de los fondos de sus clientes, y generan nefastas consecuencias que desbordan a los propios Estados.
- · La crisis mundial actual es financiera. No es culpa de los ciudadanos, ni de la deuda o el déficit público, y mucho menos de los funcionarios, ni del elevado gasto público. La crisis fue generada por el estallido de una burbuja financiera. Y por tanto, las medidas de austeridad del dogma neoliberal que domina Europa desde Alemania, no sólo son injustas, sino inútiles. Los gobernantes que defienden estas políticas son fieles servidores de bolsas, mercados, grandes bancos, fondos de inversión, y demás ramificaciones del mismo gran negocio financiero. Hoy son ministros o presidentes. Mañana tienen su lugar dentro del sistema financiero. Gobernantes como los españoles, no vieron venir la crisis y hoy dicen disponer de las fórmulas necesarias para sacarnos de ésta. Pero si Montoro dijo en su momento que no existía tal burbuja inmobiliaria en el país; que los que vaticinaban su estallido no tenían ni idea de Economía. ¡Tendrá él idea de lo que está haciendo!
- · Todos los economistas de prestigio, aquéllos que sí vieron la catástrofe que se acercaba, coinciden en que las medidas de austeridad son nefastas y hundirán en la miseria y sin remedio a los países rescatados. Y también suelen coincidir en que los bancos, recuperados de la crisis, -sin control ni regulación, con insuficiente supervisión, con cuentas en entidades virtuales domiciliadas en paraísos fiscales, ejecutando arriesgadas apuestas con productos financieros como los derivados (calificados por algunos economistas como armas financieras de destrucción masiva), jugando con fondos arriesgados de inversión que mueven grandes cantidades de dinero que benefician a las grandes fortunas, en detrimento de los pequeños inversores y de los ahorradores de clase media-, han vuelto a las andadas y han conseguido inflar otra burbuja que inevitablemente volverá a estallar.
·
¿Quién acudirá al
próximo rescate del hundimiento sin parangón de todo el sistema financiero
global? Y sobre todo, me vuelvo a preguntar, ¿quien ha vivido y sigue viviendo por encima de sus posibilidades?