Mario Draghi es el economista italiano que presidió el Banco
Mundial entre 1985 y el 1990. En la década de los noventa ocupó diversos cargos
en el Ministerio del Tesoro italiano, donde tuvo un papel fundamental en las
privatizaciones de las empresas públicas más importantes de Italia. Mientras
fue Presidente del Comité de Privatizaciones, Italia fue sacudida por
gravísimos escándalos de corrupción. Con los fondos procedentes de las
privatizaciones, la deuda pública italiana se redujo, y el país pudo cumplir
con los criterios establecidos en el Tratado de la UE para entrar en el euro.
Draghi ha formado parte del Consejo de
Administración de diferentes bancos y empresas. El cargo que más nos llama la
atención en la actualidad fue el que ocupó como vicepresidente del Banco
Goldman Sachs, entre 2002 y 2006, periodo en el cual la entidad estadounidense asesoró al gobierno
conservador griego para ocultar la magnitud del déficit griego. Este hecho
permitió la entrada de Grecia en el euro, lo que condujo sin duda a la actual
crisis financiera del país heleno.
En 2005 Draghi es nombrado Gobernador
del Banco de Italia, cargo que ocupó hasta 2011, cuando pasó a ser Presidente
del BCE.
Por si a alguien todavía se le escapa el
enorme poder de este hombre, basta recordar que una sola frase suya frenó la
escalada de la prima de riesgo de la deuda española. Una sola frase que frenó
el ataque de los especuladores.
Pero Draghi ni comparece para explicar
por qué no hizo antes esto, ni ha dado jamás explicaciones de nada. Es más, ha
realizado un rescate encubierto a entidades financieras europeas, sin que
ningún gobierno europeo lo autorizase; y ha sido el artífice del Tratado que en
2013 entrará en vigor: el MEDE, Mecanismo Europeo de Estabilidad, que es un
mecanismo de rescate permanente a la banca, a costa de los contribuyentes, con
inmunidad total para los responsables de la institución, y que, curiosamente,
es el mecanismo que Goldman Sachs intentó imponer al Congreso de EEUU sin
éxito.
Pero el BCE, que tiene la capacidad de
evitar la especulación con la deuda soberana en los mercados, no lo hace,
porque el BCE, junto con su Presidente,
obedece a los intereses de la banca financiera. Y es por esto, que el lobby de la banca no contempla para nada
el auxilio económico de las economías europeas. Ni se lo plantea. Y así lo dijo
Draghi el verano pasado. Que ellos no están para resolver los apuros de los
países. ¿Para qué están entonces?
Ya procura Draghi que el BCE permita el
enriquecimiento de los inversores y especuladores, a base de apuestas financieras
arriesgadas que si salen mal, ya vendrá el dinero de los contribuyentes a salvaguardar
sus pérdidas. Draghi es consciente del daño que está haciendo a la
sociedad, empobreciéndola, adelgazando las prestaciones sociales de los Estados
hasta el raquitismo, hundiendo empresas, liquidando ahorros y patrimonios,
incrementando el desempleo, dejando sin protección a los más vulnerables.
Pero, ¿qué le puede importar todo esto a
un psicópata que ayudó a un gobierno a maquillar su contabilidad para que
entrara en el euro, y ahora, tras el descubrimiento de la estafa, obliga, a
través de sus gobiernos, a que el pueblo griego cargue con unas consecuencias
que son imputables a sus propios actos, y de las cuales los ciudadanos griegos
no tienen culpa ninguna?
Mario
Draghi es un banquero que ha dejado más que demostrado con su currículum cuál
es su ideología y cuáles son los intereses a los que sirve. Bajo su
Presidencia, el BCE camina hacia la consolidación del poder criminal de los
grandes grupos de inversión, hacia la liquidación de las prestaciones sociales
que los Estados prestan a sus ciudadanos, y hacia las privatizaciones que en
toda Europa pondrán servicios esenciales en manos de intereses privados que
buscan el lucro.
Drahi
es un criminal. El BCE es una institución criminal. Lo que está pasando es un
auténtico terrorismo económico, un crimen contra la Humanidad.
El
proyecto de unión en Europa, y el proyecto de su moneda única ha sido la mayor
impostura que los intereses del gran Capital han impuesto a los pueblos europeos.
Hay quien dice que las cosas se han hecho mal porque no se ha sabido dotar a
esta moneda de las instituciones que la gobernaran. Y yo digo, que las cosas se
han hecho como se han querido hacer, con toda la intención de someter al
pueblo al poder de los intereses financieros. Y para cumplir con este objetivo,
es indudable que no lo han podido hacer mejor.
espeluznante. Gracias por aclararnos quién ha sido este tipejo, aparte de su papel en el BCE y Goldman Sachs.
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