domingo, 21 de octubre de 2012

Mario Draghi, el hombre de Goldman Sachs



Mario Draghi es  el economista italiano que presidió el Banco Mundial entre 1985 y el 1990. En la década de los noventa ocupó diversos cargos en el Ministerio del Tesoro italiano, donde tuvo un papel fundamental en las privatizaciones de las empresas públicas más importantes de Italia. Mientras fue Presidente del Comité de Privatizaciones, Italia fue sacudida por gravísimos escándalos de corrupción. Con los fondos procedentes de las privatizaciones, la deuda pública italiana se redujo, y el país pudo cumplir con los criterios establecidos en el Tratado de la UE para entrar en el euro.

Draghi ha formado parte del Consejo de Administración de diferentes bancos y empresas. El cargo que más nos llama la atención en la actualidad fue el que ocupó como vicepresidente del Banco Goldman Sachs, entre 2002 y 2006, periodo en el cual la  entidad estadounidense asesoró al gobierno conservador griego para ocultar la magnitud del déficit griego. Este hecho permitió la entrada de Grecia en el euro, lo que condujo sin duda a la actual crisis financiera del país heleno.

En 2005 Draghi es nombrado Gobernador del Banco de Italia, cargo que ocupó hasta 2011, cuando pasó a ser Presidente del BCE.

Por si a alguien todavía se le escapa el enorme poder de este hombre, basta recordar que una sola frase suya frenó la escalada de la prima de riesgo de la deuda española. Una sola frase que frenó el ataque de los especuladores.

Pero Draghi ni comparece para explicar por qué no hizo antes esto, ni ha dado jamás explicaciones de nada. Es más, ha realizado un rescate encubierto a entidades financieras europeas, sin que ningún gobierno europeo lo autorizase; y ha sido el artífice del Tratado que en 2013 entrará en vigor: el MEDE, Mecanismo Europeo de Estabilidad, que es un mecanismo de rescate permanente a la banca, a costa de los contribuyentes, con inmunidad total para los responsables de la institución, y que, curiosamente, es el mecanismo que Goldman Sachs intentó imponer al Congreso de EEUU sin éxito.

Pero el BCE, que tiene la capacidad de evitar la especulación con la deuda soberana en los mercados, no lo hace, porque el BCE, junto con  su Presidente, obedece a los intereses de la banca financiera. Y es por esto, que el lobby de la banca no contempla para nada el auxilio económico de las economías europeas. Ni se lo plantea. Y así lo dijo Draghi el verano pasado. Que ellos no están para resolver los apuros de los países. ¿Para qué están entonces?

Ya procura Draghi que el BCE permita el enriquecimiento de los inversores y especuladores, a base de apuestas financieras arriesgadas que si salen mal, ya vendrá el dinero de los contribuyentes a salvaguardar sus pérdidas. Draghi es consciente del daño que está haciendo a la sociedad, empobreciéndola, adelgazando las prestaciones sociales de los Estados hasta el raquitismo, hundiendo empresas, liquidando ahorros y patrimonios, incrementando el desempleo, dejando sin protección a los más vulnerables.

Pero, ¿qué le puede importar todo esto a un psicópata que ayudó a un gobierno a maquillar su contabilidad para que entrara en el euro, y ahora, tras el descubrimiento de la estafa, obliga, a través de sus gobiernos, a que el pueblo griego cargue con unas consecuencias que son imputables a sus propios actos, y de las cuales los ciudadanos griegos no tienen culpa ninguna?

Mario Draghi es un banquero que ha dejado más que demostrado con su currículum cuál es su ideología y cuáles son los intereses a los que sirve. Bajo su Presidencia, el BCE camina hacia la consolidación del poder criminal de los grandes grupos de inversión, hacia la liquidación de las prestaciones sociales que los Estados prestan a sus ciudadanos, y hacia las privatizaciones que en toda Europa pondrán servicios esenciales en manos de intereses privados que buscan el lucro.

Drahi es un criminal. El BCE es una institución criminal. Lo que está pasando es un auténtico terrorismo económico, un crimen contra la Humanidad.

El proyecto de unión en Europa, y el proyecto de su moneda única ha sido la mayor impostura que los intereses del gran Capital han impuesto a los pueblos europeos. Hay quien dice que las cosas se han hecho mal porque no se ha sabido dotar a esta moneda de las instituciones que la gobernaran. Y yo digo, que las cosas se han hecho como se han querido hacer, con toda la intención de someter al pueblo al poder de los intereses financieros. Y para cumplir con este objetivo, es indudable que no lo han podido hacer mejor.

1 comentario:

  1. espeluznante. Gracias por aclararnos quién ha sido este tipejo, aparte de su papel en el BCE y Goldman Sachs.

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